jueves, 10 de agosto de 2017

CENTRO BOTÍN. NUEVO ESPACIO DE REFERENCIA EN CANTABRIA.




Que Santander tenga otro espacio de referencia es importantísimo. Se añade un nuevo centro a los ya existentes en la zona (Guggenheim Bilbao), por no dejar de mencionar (aunque la finalidad sea diferente) a la Fundación Botín o el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Cantabria y Santander. O al de Bellas Artes de Bilbao (que, por cierto, alberga ahora una buena exposición de 90 obras de Alicia Koplowitz, hasta el 23 de octubre 2017).

Un edificio diseñado por Renzo Piano que merece la pena visitar. Los volúmenes cúbicos quieren integrarse (junto con el revestimiento cerámico muy particular que refleja las luces y colores del mar) en la perspectiva de la bahía, abusando del acero y el cristal para darle mayor volatilidad a los dos . Esto dota al visitante de una sensación aérea que se agradece.

Lo enmarcan los Jardines de Pereda y, como dijimos, la bahía. El soterramiento de la avenida ha promovido sin duda la simbiosis del entorno (y doblado la extensión de terreno verde al doble de su tamaño original) que, sin la carretera, permiten visualizar una dilatación de terreno limpia donde discurren paseantes, toman un aperitivo y charlan ciudadanos cántabros y visitantes y juegan divertidos los niños en las zonas infantiles.

Aunque la entrada al centro, a mi gusto está mal dimensionada y peor gestionada, también es cierto que hay que darle un voto de confianza a la administración del centro y su capacidad para rectificar cómo ha de ser la compra in situ de entradas y las (largas) esperas para entrar y el refuerzo del sistema de ascensores para que no ocurra (como ya ha pasado) que los visitantes tengan que subir a pie una escalinata difícil.

¿Qué hay?: sendas exposiciones (hasta septiembre) de grabados de Goya (80) y Carsten Höller han inaugurado la apertura del centro: de Goya, los grabados del Museo del Prado, que no son los de las planchas originales (aunque por lo cuantioso de las obras expuestas, el catálogo editado sobre los dibujos, merece un paseo con tiempo por delante para disfrutarlos). La dinámica que propone el centro para la sala dedicada a Carsten Höller es, cuando menos, curiosa. Muy sinestésica para el visitante, que tendrá que dedicar su tiempo a experimentar y descubrir pasadizos, balanzas e inmersiones (si se está dispuesto a pagar por ello) en el entorno.

 Por último, otra sala dedicada a las obras de la propia fundación (“Arte en el cambio de siglo”), con bellas impresiones digitales sobre papel de algodón de Mendizábal, arte topográfico acartonado de W.ilfredo Prieto (Viaje infinito), o las siempre llamativa esculturas de Juan Muños, Orozco, y un trampantojo sorprendente de Carlos Irijalba (Mareas altas).

Lo dicho, un centro de referencia europea que añadir a la atractiva oferta de nuestro país, en general, y el norte de España, en particular.

martes, 25 de julio de 2017

DIME QUE ME QUIERES. UN PUÑADO DE CONSEJOS PARA PADRES.







  • Cuando tu hijo te quiere hablar, deja de lado ostensiblemente lo que estés haciendo y escúchale siempre. Tu disponibilidad en los primeros “mamá/papá mira lo que he hecho”, “mira este dibujo” es el futuro “mamá/papá me siento triste porque fulanito me ha insultado” o “fíjate lo que hace Zutanito en clase y con quién va”.
  • Y si tu hijo te está hablando, no le interrumpas. Esa puntualización (que tú crees necesaria) le inutiliza y hace pensar que no sirve su argumento. Lo que queremos es que nos hablen, ¿no?, si les cortamos la disertación, ¿qué interés tendrán la próxima vez?
  • Tus hijos hacen las cosas mejor que nosotros (padres). Confía en ellos. Aunque nosotros (padres) tenemos toda la sabiduría y visión de la jugada, de la vida, de la experiencia.
  • Mira lo que tus hijos hacen bien, así te animarás cada día, ¡te sorprenderá lo numerosas que son!
  • Vete un rato con cada uno de tus hijos por separado. ¡Lo recordarán toda su vida!
  • Pide perdón a tus hijos siempre que sientas que lo has de hacer. Verán que eres humano.
  • No sermonees sobre el respeto, la honestidad, la generosidad, la humildad, el esfuerzo: sé honesto, humilde generoso, respetuoso y esforzado.
  • Saluda a tus hijos siempre, da los buenos días, tardes y noches. Si lo haces por educación con un tercero, qué menos que dedicarlo a tu hijo
  • Comed padres e hijos juntos varias veces por semana. Que sea una costumbre inquebrantable.
  • Sé sincero contigo mismo y pregúntate si, a veces, el inaguantable eres tú (y tus hijos tienen que tolerarte… ¡y siempre lo hacen sin poner en entredicho la cara que tienes!)
  • La mayoría de las discusiones entre padres e hijos no es por los modales, la (des)obediencia, las malas contestaciones, es por las diferencias entre generaciones.
  • Si regañas a tu hijo, hazlo sonriendo. No significa que te estés riendo de la situación, sólo le pones un gesto amable a una situación difícil para él.
  • Si quieres que tu hijo se comunique sobre sus cuestiones más íntimas, ponte de su lado y dile, lo primero, “no sabes lo mucho que te entiendo” (tendrás todas las puertas abiertas a su corazón).
  • Cuando hayas discutido con tu hijo, reflexiona sobre el tono, la fiereza, las palabras utilizadas, ¿ha merecido la pena?.
  • Regálales tu tiempo, no les compres cosas. Su frase preferida (que van perdiendo conforme se hacen mayores) es “juega conmigo”. ¡Haz que te repitan esa frase aunque se vuelvan adolescentes!
  • Explícales repetidamente que regañarles no es por lo que “son”, sino porque hay actuaciones suyas que necesitan pulirse y mejorarse, que les sigues queriendo infinito. A veces no les queda tan claro y necesitan tener la seguridad de que se les quiere como son y en todo caso (independientemente de la filípica).
  • Cuando no quieran hablar contigo y estén realmente ofuscados, dales espacio, acepta, no indagues (no es el momento). Escríbeles unas líneas diciendo que les quieres aún más cuando no te quieren ni ver.
  • Medita con tus hijos. Elabora momentos de quietud con ellos. Acompáñales en el proceso dirigiendo su sentir a lo bueno que son y tienen dentro.
  • Enséñales que la felicidad está dentro de ellos. Pues cada uno es felicidad, el mundo y sus circunstancias simplemente le añaden toppings.
  • Cada vez que hables mal a tu hijo recapacita y siente cómo te sentirías tú si alguien te hablara así. Si la respuesta no te convence, cambia tu tono y discurso. No te recrimines, pero proponte no reincidir.
  • Ten siempre presente que quieres a tus hijos por encima de todo. Regálales tu mejor versión.
  • El hogar familiar es sagrado. Respeta sus cimientos, las vivencias nacidas en él y las personas que lo llenan.
  • ¿Se te da bien bailar? Compártelo y baila con ellos, pon música a todo volumen y canta. La casa se inundará de buen rollo y energía positiva.
  • ¡tu hijo ha cometido un error!. siéntete feliz: es la única manera de aprender.
  • Los pequeños fracasos, decepciones, sinsabores y frustraciones son necesarios para los hijos, les ayudan a vivir experiencias que, de mayores, sabrán gestionar.
  • No intentes ser perfecto. Ni tener siempre la respuesta. Los hijos se sentirán acompañados por una montaña que, siendo alta y firme, también tiene mucho que aprender.
  • La paternidad concibe subidas y bajadas, no es línea recta, tampoco clara, y no es fácil. Pero el fruto que otorga es exclusivo y el único por el que estarías dispuesto a morir.
  • No midas a tu hijo por las notas, sino por su esfuerzo. Él respirará confortado y tú…. ¡descubrirás que normalmente irán aparejados!
  • No te equivoques: los hijos quieren portarse bien y hacer lo que a sus papás les complace y gusta. ¡Lo que ocurre es que son niños y hay que enseñarles las reglas del juego de la vida!
  • Transforma las situaciones negativas o duras que viva tu hijo en retos. Demuéstrale cómo ha sido capaz de superarlos. Estará triste, sí, pero saldrá reforzado.
  • Acepta a tu hijo como es y consigue, con todas tus fuerzas, que él así lo entienda y sienta. Habrá nacido una persona con una autoestima grandiosa y un amor al prójimo (y a su familia) contra todo pronóstico
  • y……  
Diles todos los días que les quieres, aunque parezca repetitivo es un mantra que les da la vida. 

jueves, 13 de julio de 2017

VESTIDOS, ALIMENTOS, PRÓTESIS…… LA IMPRESIÓN 3D QUE CAMBIARÁN LA PERCEPCIÓN DEL MUNDO




“3D. Imprimiendo el mundo”
Si queréis pasar una tarde divertida y aprender cómo el mundo está avanzando tecnológicamente con pasos de gigante no os perdáis la exposición de la Fundación Telefónica, con más de 100 piezas diseñadas por distintos artistas y productores que nos harán entender hacia dónde se dirigen los avances de la impresión 3D. Se abrió al público el 15 de junio. Estará hasta el 22 de octubre.
Un sala a oscuras (la exposición nos guía en la penumbra) nos da la bienvenida con varias impresoras 3D que nos quieren enseñar los pasos de la impresión tridimensional desde sus comienzos tímidos en los años 60.
El espacio con más efecto “uau” es el tercero. Se presentan muchos ejemplos en los que se ha aplicado esta nueva tecnología, modelos que ya se han realizado y que nos demuestran el inmenso potencial que tendrá estás técnicas novedosas en un futuro (más próximo que lejano). Sillas, esculturas, productos listos para su uso, prótesis, vestidos, manifestaciones artísticas…. Un mundo realmente ignoto que dará muchas sorpresas y que -sin remisión- unirá la ciencia, la medicina, con la tecnología aplicada, las matemáticas e ingeniería (STEM), para desarrollar un mundo mejor. Como dice la nota de prensa de la Fundación Telefónica, “(…) ¿qué capacidad transformadora tiene esta tecnología en los procesos productivos, en la relación del individuo con los objetos y en la sociedad en general?”
 
En la última sala se presentan vídeos con menús cocinados con impresoras 3D. En 2016 abrió en Londres el primer restaurante con comida 3D. Grandes expectativas que nos generarán nuevas experiencias sensoriales, nuevas aproximaciones a conceptos tan antiguos como la alimentación. Un nuevo debate ya ha comenzado. Descubriréis también los pasos de la impresión 4D, con la capacidad modificatoria insertada en el “código genético” de los propios productos. JustMake fue pionera en 2012 en la presentación de alimentos impresos en 3D en una feria de alimentación. Pero la propuesta de 3Dfood no finaliza ahí, también tenemos Food Ink, rotando por Europa desde que se constituyó como restaurante itinerante en  2016.
 
Si queréis profundizar sobre los temas sugeridos en la exhibición, podéis adquirir el servicio de audioguía (1,5€) que la podrás instalar en tu dispositivo móvil o tableta.
Os recomiendo, antes o después de la exposición, que os aprovechéis  de una experiencia de realidad virtual (está en la misma planta que la exposición). Hay que solicitar antes las entradas (gratuitas) en la web de la Fundación Telefónica

viernes, 9 de junio de 2017

Picasso y el Mediterráneo. La alegría de vivir


 



Una exposición de luz y mar. Orillas y fiestas taurinas. Hasta el 15 de agosto la tenemos en la Fundación Canal (Mateo Inurria, 3)

91 piezas traídas de la Fundación Picasso de Málaga. Llevan una historia común. Temas y lugares que le inspiraron. Nos invade el azul claro y las ondas de camisetas marineras de la exposición. Tranquilizador , la estética de la disposición de las salas agrada e invita al paseo sosegado por la arena ficticia. Con esa tranquilidad de espíritu enfrentamos al salvaje toro de la Fiesta Nacional, tema del que era entusiasta Picasso, con el júbilo de las playas o el sueño de los faunos.

Una pared acoge las soberbias litografías de la serie Toro. Picasso aborda de forma faseada esta figura animal desde una aproximación realista, detallada (las primeras), para pasar por su personal interpretación cubista donde se va desvaneciendo la forma, se geometriza el cuerpo del animal, apareciendo luego una testa que más parece una máscara africana, para terminar con una sublime simplificación de la figura en un renglón. De la robustez inicial del toro a la sencillez de una línea prehistórica (infantil y preclara (¿). Una repetición pero también una minuciosa cadena en la que cada eslabón añade o elimina formas, luces, contrastes de las interpretaciones anteriores.

Otras zonas de la muestra nos presentan escenas de playa en cerámicas, bañistas y sombrillas en platos y fuentes. La alegría mediterránea de vivir. La vida, el sol y el bullicio del gentío ensordecen los oídos de un espectador atento.

La sección dedicada a los cuerpos nos da las pautas primordiales del desnudo medido, grecolatino, de figuras erguidas y perfiles perfectos. Otra sala nos dedica el ardor y pasión de Picasso por la mitología, como creador de su propia mitología particular, con faunos campestres y panes embaucando con sus flautas. Minotauros representando lo bello y a la vez lo oscuro del ser humano (la misma dualidad intelectual de Picasso?), Venus y el amor (2 litografías de serie, como las del Toro y las de Mujeres de Argel de la última sala).

Con las “Mujeres de Argel”  disfrutaremos de la visión particular de Picasso (distinta a la mirada romántica y suntuosa de su admirado Delacroix), libre, risueña y amoral, des-consagrada. La misma idea de serie litográfica (variantes sobre un mismo tema) se han visto ya en distintas zonas de la exhibición. Y terminaremos con bodegones marinos de peces y bogavantes, alimentos de costa, muy mediterráneos…., para emplatarlos en la última fuente de la exposición. ¡Tan festivo!

jueves, 8 de junio de 2017

Rafael Moneo. Una Reflexión Teórica desde la profesión.






La vida no está pensada para hacer planes. Yo nunca los he hecho más allá de las vacaciones de verano” (Rafael Moneo)

 

Una retrospectiva que podemos disfrutar hasta el 11 de junio en el Museo Thyssen Bornemisza.

¿Qué labor tiene hoy en día un arquitecto?. En épocas nada propicias en España para esta profesión, altas capacidades que emigran para la búsqueda de un nuevo Dorado, la historia del tudelano Rafael Moneo nos puede servir de referente ejemplar. Una selección de dibujos, maquetas, fotografías de encargos de este arquitecto nacional. La muestra ha paseado por A Coruña y es, de hecho, una retrospectiva (la primera en el Thyssen) de su trabajo y vida profesional.

La exposición pivota a través de sus dibujos (121), son el hilo conductor, esenciales en el proceso intelectivo del trabajo de cualquier arquitecto porque van configurando la idea de un proyecto. Los dibujos para Moneo son una herramienta principal para el desarrollo de sus propuestas (un arquitecto siempre recurre al “rasguño”, al dibujo, pues es la manera de plasmar una idea en cuanto nace como simple intención). Actualmente pueden estar en desuso pero no en aquel momento. A través de ellos se van definiendo las decisiones del trabajo final de este arquitecto, para su organización mental.

El croquis (se usaba lápiz sobre papel de croquis semitransparente) para la casa de la Moraleja de Alfonso Gómez-Acebo tiene su encanto e importancia. Su diseño rompedor y noble, con una balaustrada y plantas colgantes nos transporta a décadas pasadas. O bien las viviendas en el Paseo de la Habana (73-77), que se pueden disfrutar si uno se pasea por esta calle. Se muestran planos amarillentos por el paso del tiempo muy significativos que Moneo tenía guardados en su sótano y que recupera el Comisario  Francisco González de Canales para esta exposición. Las cuidadas 19 maquetas expuestas son una delicia. A modo de casas de muñecas perfectamente diseñadas, materiales limpios y pulidos.

La siguiente sección del recorrido ya no tendrá tantos dibujos. Se van sustituyendo aquél con otras técnicas (maquetación y fotografías), aunque Moneo jamás renunciará a él.

Las fotos también acompañan fuerte y nos modelan otros trabajos internacionales y nacionales premiados (él, único español, galardonado en 1996 con el premio Pritzker de Arquitectura, y antes con el Príncipe de Asturias de las Artes en el 92, entre otros muchos), junto con otros que ni siquiera llegaron a nacer, pero cuyos planos podemos disfrutar.

A él debemos la inteligente ampliación del Museo del Prado (98-07), 1er premio. La catedral de Ntra. Sra. de los Ángeles (en L.A., California, 96-02), también 1º premio. Suya es la nueva imagen de la estación de Atocha en Madrid. Muchos ejemplos que podremos contemplar con los planos, maquetas y fotografías expuestos en la muestra.

Siempre que se le pregunta por su modelo de inspiración, responde que no es unívoco, aunque dice que hay siempre que reflexionar. “Una reflexión basada en la certeza de que detrás de las formas de la arquitectura existe una determinada visión del mundo, un mensaje oculto que hemos de descifrar para comprender el presente”. En su intervención para el Museo de Arte Romano de Mérida nos inunda la belleza de la historia recalificada para los tiempos modernos (un espacio absolutamente romano para disfrute del presente). Insertado en plena ciudad antigua, dialoga con el pasado histórico a través de sus poderosos arcos (gusto romano), el ladrillo rojo y la iluminación para adaptarse a él. Usa el paisaje y su historia para concebir sus obras. También la Fundación Miró en Palma nos transmite esta concepción.

Si, además, tienes la suerte de encontrarte con él mientras pasea sonriente entre sus obras e, incluso, saludarle (incluso a horas intempestivas como las cuatro de la tarde de un día corriente), entonces la visita quedará para siempre en el recuerdo.

jueves, 18 de mayo de 2017

Obras Maestras de Budapest. Del Renacimiento a las vanguardias.


A punto finalizar (el 28 de mayo próximo) la exposición, con ocho salas que abarcan el estado del arte desde el Renacimiento italiano y alemán hasta el modernismo y primeras vanguardias de del siglo XX. Obras traídas del Museo de Bellas Artes (temporalmente cerrado por reformas) y la Galería Nacional de Hungría.

Primera y Segunda Salas: dedicadas al Renacimiento alemán, italiano flamenca. Con una de las tablas más valiosas de la exposición, “Salomé con la cabeza de San Juan Bautista“  (Lucas Cranach), rememorando (según se explica) la mujer como icono de poder y sensualidad. Motivos, el de la mujer, que irán apareciendo en el recorrido de la exposición (penúltima sala), dándonos a conocer distintas facetas de las lecturas y plasmaciones artísticas del ese poder femenino a lo largo de los tiempos.  Hay una tablita combada de belleza sublime, “Virgen con el Niño y San Juanito”, de delicada composición triangular, muy armónica en cuanto a la configuración de los personajes moviéndose con toda naturalidad.

Se pasa después por el Barroco holandés, español (con obras de Murillo, Velázquez y Zurbarán, entre otras ) e italiano. Pinturas narrativas que reflejan las características de esta época: alegórica, mitológica, motivos bíblicos. Un buen ejemplo es en el “San Juan Evangelista” de A. Van Dyck. También cuelgan 3 Goyas en la sala dedicada al XII español. Es interesante la similitud entre el “Retrato de Manuela Camas y de las Heras” (mujer de Ceán Bermúdez, de cuya vida nos pudimos enterar gracias a la Biblioteca Nacional el año pasado) con la “Duquesa de Chinchón”. Frente al desamparo de esta última, la fortaleza que desprende la primera.  La monumentalidad de “Betsabé en el baño” no nos deja indiferentes, como tampoco la suntuosidad de la obra casi cortesana. Cuelga un Belloto, curioso por los reflejos estáticos de los edificios del canal en el agua, que son exactamente simétricos a los edificios reales que reflecta. Muy bello es el “Ecce Homo” de Mateo Cerezoque reposa en la pared, sin dolor, pensativo, cansado simplemente, nada le duele, nada le espanta, su cuerpo reluce y brilla, su cara no.

El penúltimo espacio está dedicado a la Nueva Imagen de la mujer. La mujer es protagonista de esta parada, concebida con distintas perspectivas, inmersa en el sueño de una noche de verano shakesperiano, entre centauros de Böcklin o con ejemplos como “Mujer con abanico” (Manet) sorprenden por si gigantismo. Una mano desproporcionada resalta en el conjunto blanco de la imagen. Una cabeza, en cambio, diminuta se atisba. La emotiva “Verónica” (vera icona) de un inconfundible Kokoschka nos cuenta el sufrimiento de las madres que despidieron a sus hijos a la guerra y que nunca verán volver, una Verónica que se hunde en el velo. También digna la intrigante “Primavera” de una femme fatale que esconde algo y provoca con mirada amenazadora y una medio sonrisa peligrosa, así es como nos la quieren explicar.

Última Sala: Un “Paisaje de invierno con cerca” (Sándor Ziffer) con claras reminiscencias fauvistas llama la atención por su colorido. También un escorzo brutal en su composición (. Por su parte, la nueva interpretación de la pareja de “La nueva Eva” y “El nuevo Adán” (Sándor Burtnyk) nos transportan amablemente al estilismo Bauhaus. El forzado escorzo, contorsionado, del “Desnudo femenino” (Dezso Orban) atrae desde que se entra en la sala. Trazos cortos y definición de contornos en negro a modo de dibujo dan mayor fuerza al cuerpo, cuya postura es de muelle, encuadrándolo, como queriéndolo señalar, atisba los inicios de un tímido cubismo). Se entremezclan estos cuadros con los deliciosos y serenos “Ciruelos en flor” (Manet), o la contundente factura de Cézanne en un budegón, que comparte pared con “Los cerdos negros” de Gauguin. Muy modernista es el gran formato “Riachuelo II” (Karoly Ferenczy), de rosas pálidos y sosegado murmullo del agua que llega desde la esquina izquierda perdiéndose en lontananza. La pareja de “El nuevo Adán” y la “Nueva Eva” nos muestran las posibilidades de las líneas Bauhaus (su autor: profesor en ella). Planos dispuestos de tal manera que construyen una arquitectura. En el medio, el icono del Adán moderno: un puro autómata subido a una caja de manivela que se deja dar cuerda.

La conmemoración del 25 aniversario de la fundación del museo se celebra con una muestra ambiciosa por la cantidad de épocas que quiere abarcar, con obras muy importantes. Siendo la intención, desde luego, didáctica quizás camina demasiado deprisa, pudiendo llegar a emborrachar al visitante con tanta y tan diversa cantidad de obras que abarcan muchos siglos de nuestra existencia.

jueves, 11 de mayo de 2017

Guardiamarinas (1717-2017). Trescientos años de la Real Compañía




El Museo Naval de Madrid (Paseo del Prado, 5) nos ofrece una propuesta expositiva (gratuita) que casi está pasando desapercibida por el público en general. Se trata de la exposición “Guardiamarinas (1717-2017). 300 años,  de la Real Compañía, a la Escuela Naval . Permanecerá abierta hasta el 29 de octubre de 2017.

En la época en la que España rechazaba las interpretaciones heliocéntricas de Copérnico porque se oponían al pensamiento religioso inquisitorial, por su parte Europa se transformaba de medieval en moderna. En concreto, Francia e Inglaterra desarrollaban un saber científico sin parangón, que también llegó al mundo naval, mediante el progreso de los instrumentos de navegación científica y la aplicación de técnicas de ingeniería y astronomía a este sector del conocimiento.

Con la llegada de los borbones a nuestro país el panorama cambiaría. Felipe V entendió la necesidad de crear una institución que educara a los marinos en el “arte de navegar” (más que en el “arte de marear”, como hasta entonces se instruía en las escuelas navales de la época). Creó (en 1.717) la Real Compañía de Caballeros Guardiamarinas, basada en Cádiz y elaboró un amplio programa que les formara no sólo desde un punto de vista marítimo y de estrategia militar (es decir, el adiestramiento de guerra), sino que abarcara una intensa formación científica dando estudios de cartografía, meteorología, geodesia, astronomía e ingeniería a los oficiales que, tras pasar las pruebas pertinentes, lograban ingresar en la Real Compañía de Guardiamarinas (hoy en día Escuela Naval Militar). La idea era un plan de estudios tanto teórico (lo primero que se debía superar, durante dos semestres) como práctico (éste se iniciaba una vez terminada con éxito la fase anterior).

La escuela tuvo sus épocas de mayor y menor esplendor y los lugares en los que la escuela se ubicaba también iban cambiando con el devenir de los años (Isla de León, Departamentos en Ferrol, Cartagena que dependían del de Cádiz, etc.). También se fueron integrando distintos cuerpos dentro de ella (el de infantería de Marina, Artillería de Marina, Ingenieros de la Armada, entre otros).
En los albores del siglo XIX, con una España derrotada en Trafalgar, con guerras de independencia en América a las que el reino tenía que dar respuesta y la guerra contra Francia en 1808, dejaron un país diezmado. Esta crisis también afectó a la institución naval. Había que dar un nuevo sentido y un cambio profundo a la organización a aquélla (los cursos se ejecutaban en buques escuela, se ampliaron las escuelas de enseñanza en distintos puntos estratégicos de España). En 1913 se inauguró la Escuela Naval de San Fernando de Cádiz junto con la de Cartagena, dando servicio en los años de la Guerra Civil española, si bien en este periodo fue escasa su actividad, convocándose pocas plazas para nuevos ingresos.

Los Guardiamarinas tienen toda una historia que contar….. y es interesante. Para los niños también puede serlo. Entre uniformes, maquetas videos monedas se divertirán en una exposición (cinco espacios) cuidada y curiosa. ¡Llevadles!!